jueves, 20 de noviembre de 2014

EL ANTIGUO ARBOL DE LA ABADIA



El árbol de la abadía, amanecía alegre con aves que abrían sus alas al alba, junto a amapolas que avivaban su alma. Al anochecer el árbol y sus amigos ahuyentaban a los alocados animales, que se acercaban a los alrededores de la abadía. Estos animales, se abastecían de la alacena de los abades, donde había alimentos almacenados. Cuando alcanzaban la alacena, el árbol se agitaba ayudado por las alas de las aves. El aire alcanzaba a los abades y estos, muy astutos, ahuyentaban a los animales con artefactos que los acongojaban. El antiguo árbol de la abadía y sus amigos, se animaban y amanecían alegres.